- ¡Lo quiero vivo!- grite antes
de perder a Isabelle de vista, ella me volteo a ver mientras corría y asintió
con la cabeza.
Ayude a los hombres a cargar a Iudir y
ponerlo sobre una mesa que Umma despejo para nosotros, lo coloque sobre la
mesa. No había notado que la flecha estaba clavada en el costado y la familiar
imagen de la sangre brotando de un costado me aturdió. Toque su frente y di
unas palmaditas a sus mejillas, abrió los ojos unos segundos.
- Tengo que irme o el carruaje se ira.
Confió en que Isabelle y los otros lograran detenerlo.
Asintió y volvió a cerrar los
ojos.
- No lo dejen dormir – ordene a Umma – Roz,
Michael, Selene y Harry acompáñenme, tenemos una visita que hacer.
Los hombres y la mujer a quienes nombre
corrieron por sus espadas, arcos, flechas y dagas. Yo corrí por la mía a mi
tienda con la rabia recorriéndome la piel. La retire de su funda y ahí estaba,
letal y curveada para desgarrar con cada cuchillada. La guarde en su funda que
Janeth hizo especialmente para ese tipo de cuchillo y salí de la tienda.
Fui hasta donde el informante nos había
dicho que pasarían. Espere unos minutos y justo cuando comenzaba a dudar de que
Isabelle hubiese tenido éxito, los cascos de los caballos sonaron en la tierra.
Harry se acomodo a mi lado y saco con agilidad y silenció su arco y monto la
flecha, lista para apuntar y disparar. Le entregue mi espada y salí a mitad de
camino y me deje caer en la tierra. Comencé a actuar el sollozo mas fuerte que
logre emitir y el plan comenzó.
El cochero se detuvo alarmado y no tarde
en ser yo la alarmada cuando vi a los seis centinelas que custodiaban el
carruaje, los de atrás iban sentados en la parte de atrás del carruaje y cuando
este se detuvo bajaron de el con la mano lista sobre el mango de su espada, los
otros sobre sus caballos serían mas difíciles. Alcé un poco la vista y
distinguí a Gina entre las hojas, asentí con la cabeza dándole a entender que
los soldados no regresarían.
Maldije al informante por no hacer bien su
trabajo y avisarnos de que estarían custodiando el carruaje de víveres. Pero al
mismo tiempo me alegre, si había guardias significaba que había algo
interesante.