Hola!
Antes que nada quiero decir que me deje la parte tres en mi lap y mi lap se quedo en mi casa, por lo tanto esta entrada sera lo mas parecida a lo que es el original, no quiero pasarme hasta el 3 de enero inactiva así que are mi mejor esfuerzo porque los capítulos sean lo mas parecido a los originales.
En cualquier caso, cuando regrese a casa actualizare las entrada para que sean exactas y se den una vuelta, de nuevo.
Sin nada mas que decir. Comencemos.
Besos Jane.
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Las risas volvieron a estallar y lanzaron virotes afirmando que no era mala idea. Me mordí la lengua y me puse de pie, con las macabras risas a mis espaldas volví a colocarme del otro lado del grueso tronco y de nuevo me hice un ovillo.
Recordé la daga con la que había acabado la vida de Narda y me pellizque, castigándome por no haber hecho lo mismo con mis propias manos y a mi propio pecho.
No tendía que esperar mucho para que mi desdicha fuera ampliada por el atronador sonido que ilumino el cielo y lo partió en dos. Minutos después, la lluvia caía violenta sobre nosotros, la tierra debajo de mi cedía ante el agua y se humedecía, tiñendo aun mas mi blanco vestido de lodo. Los hombres se apresuraron a buscar refugio en sus tiendas de acampar y recogieron todo con increíble velocidad, olvidándose de mi. Aunque probablemente me habían dejado bajo el violento torrente de lluvia a propósito.
Yo no me moví de la posición en la que me encontraba y a los pocos segundos las gotas de lluvia se convirtieron en helados alfileres que me erizaban en vello de los brazos y me helaban la espalda y el cuello. No tarde en comenzar a temblar como una posesa, los dientes me castañeaban, el vaho se proyectaba frente a mi y el cabello no podía estar mas empapado.
Alguien tomo mi brazo con fuerza y me alzo del enlodado suelo, por poco resbalo, pero aquel individuo me tenia bien agarrada y lo impidió. Comencé a revolverme, a intentar escapar de aquella figura. Los ojos estaban nublados por el agua que me empapaba y no veía nada mas halla de un oscuro bulto frente a mi.
El hombre desataba las cuerdas que ataban mis muñecas, intente escapar de el, pero de nuevo me atrajo hacía el y prácticamente me arrastro a empujones a su tienda.
Caí dentro de la seca superficie con el corazón en la garganta, recordé aterrada las amenazas y asquerosas insinuaciones de Gorge frente a la fogata y de repente le frío de la lluvia paso a segundo plano cuando la sangre se me heló y sentí como el cuerpo se me acalambraba.
La tienda estaba sumergida en la mas profunda oscuridad de la noche, ocultando entre las sombras la identidad de mi atacante.
- Por favor...- sollocé alanzando una mano, tratando de protegerme - por favor no. Se lo suplico, no lo haga.
Aun en el suelo, un relámpago rasgo el cielo iluminando momentáneamente el lugar. Los esmeraldas ojos de Arón se iluminaron y por algún motivo, mi corazón dio un respiro y los calambres que recorrían mi espalda se detuvieron por completo al verlo.
Lanzo algo a mis pies y como una liebre asustada me senté de inmediato y retrocedí un poco impulsándome con las piernas, un mechón de pelo me cayo a los ojos, pero estaba tan alterada que no me intereso acomodarlo.
- ¿Es que no la quieres? - me pregunto y su voz me hizo dar un respingo. Trate de enfocar lo que me había lanzado y al no poder ver que era no tuve otra opción que palparlo. Era suave. Una cobija. - si tú no la quieres, yo sí.- insistió y me apresure a tomar la cobija entre mis manos y taparme con ella.
- Gracias - mi voz sonó como habría sonado la de una niña de tres años susurrando.
Lo escuche moverse y de nuevo me puse alerta. Arón no me aterraba como lo hacía Gorge, Darrel o Khan, pero era uno de ellos después de todo. Seguí los sonidos que generaba al caminar y reconocí el sonido de la tela cuando alguien se quita una prenda, el corazón volvió a latir con fuerza por el miedo, pero otro relámpago ilumino su espalda desnuda y no pude evitar sonrojarme y apartar la mirada.
- Si intentas matarme, estas muerta y si por un segundo se te ocurre la posibilidad de escapar, de igual manera te matare ¿entendiste? - temblé ante sus palabras y me encogí aun mas, asintiendo en la oscuridad. De repente su actitud cambio completamente y sus voz se suavizo - La tienda es lo bastante grande para que puedas dormir. Si quieres, puedes recostarte.
- No, gracias - dije susurrando.
- No te are daño, lo...
- He dicho que no - la voz salio de mi garganta sin filtros y mas firme de lo que hubiese querido."tonta" pensé, "·te echara de nuevo a la lluvia, morirás de frió o de hipotermia"
Aferre la cobija con fuerza, decidida a no desprenderme de ella.
El silencio que le siguió a mi ruda respuesta se alargo lo suficiente para saber que él ya no diría nada mas y que, para mi sorpresa, no me echaría del improvisado refugio.
Al poco tiempo, las respiraciones de Arón eran suaves y acompasadas, estaba dormido y yo no tarde en unirme. Me recosté lo mas alejada que puede, dándole la espalda y aún temblando un poco de frío, pero con la agradable sensación del cuerpo tomando calor.
Desperte con la sensación de la tierra húmeda debajo de mi y el viento envolviéndome. Abrí los ojos y vi a Arón entrando a su tienda de nuevo. Mire mis manos, de nuevo atadas, de nuevo en el tronco.
Gorge salio de su tienda segundos después de que Arón entrara a la suya, baje la mirada tratando de controlar mi miedo por aquel hombre.
- Buenos días, linda - dijo el mientras se estiraba como un gato - ¿has tenido una noche placentera- apreté los dientes e ignore su insoportable risa. Se acerco a mi unos pasos y todo mi cuerpo se tenso. - la verdad te imagine un poco mas empapada.
Arón salio de la tienda en ese momento, llevaba su arco y carcaj y ordene a mis ojos a no verlo, algo me decía que nadie sabia donde había pasado la noche y tenia un fuerte presentimiento de que si se enteraban las cosas se saldrían mal.
- La lluvia no duro mucho - dije, casi susurrando - pude secarme un poco.
Arón me paso de largo, no volteo a ver a nadie mas que a Khan que salía de su tienda y lo interrogo con la mirada.
- De caza - contesto el a la mirada de Khan - no quedo nada ayer.
Dicho esto, solo espero por un leve asentimiento de cabeza y siguió su camino, adentrándose en el bosque fuera de mi campo visual.
- Espero hayas aprovechado el agua - continuo Gorge - porque tampoco nos queda nada de ella. Y creo que hoy tampoco tendremos comida suficiente para una boca mas.
Un día mas sin comer. Mis tripas resintieron el comentario de inmediato y gruñeron.
Gorge se alejo y entro de nuevo a su tienda.
Repetí el ritual de ayer y me coloque del otro lado del tronco. El lugar tenia una ligera pendiente y estire mis piernas. A mis espaldas, los hombres despertaban, se saludaban e intercambiaban uno que otro comentario en una lengua ajena a la mía.
Las horas pasaban y yo no hacia mas que mirar la hierba frente a mi, mecerse de un lado a otro por la brisa. Mis ojos ardían por quedarme tanto tiempo sin parpadear y las piernas comenzaban a entumirse, el coxis me estaba matando y la picazón que causaban las cuerdas paso a ser un ardor que me costaba ignorar.
Mire mi vestido, en antaño blanco como la nieve ahora estaba manchado de tierra, lodo y sangre. Las magas llegaban hasta el codo y daban paso a una fina tela de encaje igual que el escote en U. Ahora el encaje estaba desgarrado, la parte de mi abdomen y el frente de mi falda estada manchada por la sangre de Narda cuando la abracé, la parte de abajo del vestido era completamente marrón por la tierra y seguramente tenía el cabello echo un desastre.
Rasque con la uña la sangre y me causo una sensación tan desagradable que me provoco arcadas.
Alguien me alzo con tanta violencia y sin previo aviso que no tuve tiempo ni de gritar ni de equilibrarme. Volví a caer y Herick no tardo en ponerme de pie de nuevo.
- El baño esta listo majestad - dijo con una sonrisa que ma calo los huesos y me hizo abrir los ojos como platos.
Gorge salio de la nada seguido de Caldor.
- ¡No me toquen! - grite. - ¡Suéltenme!
- Tenemos un hermoso río a unos cuantos minutos y usted tiene un aspecto terrible - dijo Gorge ignorando mi grito. Hizo una señal de cabeza a Caldor que desato la cuerda que me ataba al tronco dejándome solo con las muñecas atadas.
Intente huir, pero era inútil. Caldor me tomo con fuerza de un brazo y Herick del otro y me llevaron a rastras hasta el rió, no deje de revolverme un segundo y cuando llegamos a las orillas del agua estaban mas enojados que divertidos.
El agua corría con rapidez, no era una rapidez mortal....para los que sabían nadar. Yo no era una de esas personas, nunca había entrado al agua mas que para tomar un baño y eso era en una tina, no en un río de desconocida profundidad.
- ¡No. no! - chille, pataleando.
Gorge se puso frente a mi comenzó a intentar quitarme el vestido. Mis suplicas solo los divertían, pero sus risas solo me ponian mas histerica, mas desesperada y mas fuerte. En algún momento en el que las fuerzas llegaron, solte mi brazo de Caldor y logre atacar la cara de Gorge con mis uñas.
El hombre detuvo sus manos aturdido por el repentino ardor que lo había atacado, Caldor volvió a apresarme y yo seguí revolviéndome como una posesa. Gorge llevo su mano a su mejilla, que ahora tenia cuatro largos cortes que sangraban mas de lo que yo hubiese pensado; su mano se mancho de sangre y sus facciones se prendieron de una furia que injecto sangre a sus ojos.
Me tomo del cabello con fuerza mientras sus ojos desorbitados me penetraban y helaban el alma.
- ¡Muy bien! ¡Hazlo tu sola! - grito desde lo mas profundo de su estomago.
Todo sucedió de manera tan irreal que pude verme a mi misma entrar al agua. El agua me engullo de inmediato y el peso del vestido cobro factura, me hundía la falda me arrastraba al fondo. La corriente me arrastraba y mis pulmones suplicaban por oxigeno, el agua me cegaba y no veía mas que borrones. Mis manos atadas me convirtieron en un bulto inútil que no podía hacer nada para llegar a la superficie.
Llego como una lanza a mis costillas, algo se clavo en ellas, algo se abrió paso entre carne y sangre en mi cuerpo y se clavo en el. Grite, grite desesperada por no escucharme y por no ver. El grito me quito valioso oxigeno y sentí que si no moría ahogada moriría porque mi corazón se detendría en cualquier momento por el miedo.
Choque contra un grueso tronco al que me aferre, a pesar por el dolor que causo en mis costillas cuando el golpe llego a ellas. Mis manos atadas encontraron la superficie que de inmediato las cubrió con un manto frió, me aferre a la a la madera y con un grito mudo me impulse fuera del agua. Mis pulmones se expandieron como esponjas y comencé a toser agua. El agua seguí corriendo furiosa a mis costados y yo me negaba a soltar aquel tronco que era lo único que me impedía morir.
Los latido de mi corazón comenzaron a sonar cada vez mas y mas alto en mi cabeza aislando cualquier otro sonido, mi respiración y mi corazón eran lo único que escuchaba. Deje de sentir dolor, el frió desapareció y el agua era solo un manto de niebla que me cubría del pecho para abajo. Deje de sentirme viva. Algo en mi pecho se rompió un sonido chirriante que emergió de mi corazón.
Luego, todo exploto.
Un grito desgarrador emergió de mi garganta, de mi estomago, de mi pecho y el dolor regreso mas vivo que nunca. El miedo volvió a adueñarse de mi cuerpo y sentía el terror correr por mi venas. Mis manos se resbalaban del tronco y me peso era cada vez mayor. Recargue mi mejilla en el tronco, mis muñecas sangraban y el sabor de la sangre combinado con el agua llego a la comisura de mis labios, el agua no solo se llevaba aquel liquido escarlata, también se llevaba mi vida.
Gorge, Caldor y Herick discutian frente a mi, se apuntaban unos a otros, me apuntaban me volteaban a ver sin dejar de gritarse. Caldor se revolvió el pelo furioso.
En ese momento, mientras sentía como mis manos resbalaban un poco mas, Arón salio de la maleza con unas cuantras prezas colgadas al hombro.
- ¿Que demonios...? - mascullo y dejo caer todo al suelo.
Entro al agua con el movimiento de una flecha y emergió a mi lado. Cerré los ojos agotada y solo los entreabrí cuando el corto la soga de mis muñecas, volví a acomodar mis manos esta vez abrazando al tronco.
- Abraza mi cuello - me ordeno, pero voz sonó a miles de kilómetros de distancia.
Obedecí como pude, y me aferre a el. Los latidos de mi corazón eran tan poderosos que probablemente los sentía con mi pecho pegado a su espalda.
Con mi peso sobre él, Arón tardo en llegar a la orilla, pero a mi no me importo, a final de cuentas sentía que acababa de pasar una eternidad.
Se dejo caer sobre la tierra y yo caí con el, de inmediato comencé a sentir arcadas y comencé a toser o vomitar agua, los ojos me lloraban y cuando finalmente sentí que mis pulmones estaban libres de agua me coloque boca arriba.
Mis costillas dolían y era un dolor que solo podía comparar a la sensación que uno tendría si le abrieran la carne y luego pusieran una antorcha pegada a ella.
Arón, Caldor, Gorge y Herick estaban rodeándome y discutían pero yo solo escuchaba un insistente pitido dentro de mi cabeza. La mejilla de Gorge seguía sangrando, pero el no le ponía atención. Arón apunto un dedo acusador a el y le pego en el pecho con el mismo. Lleve mis manos temblorosas a mis costillas y sentí horrorizada una rama encargada, atravesándome y desangrándome. Aquella cosa salia de mi cuerpo de manera grotesca y la sentía dentro de mi, perforándome.
Alguien aparto mis manos de la herida y clave la mirada en el cielo. Ahí estaba, la luna, a pesar de ser de día seguía en el cielo orgullosa, negándose a desaparecer y me observaba curiosa, expectante, como si estudiara la escena y le pareciera sumamente interesante.
La luna que me había visto nacer y elegido como reina, ahora me veía morir.
Dicen que la vida pasa en un parpadear. Tienen razón; abres los ojos al nacer viendo la luz del día y los cierras al morir, sumergiéndote en la oscuridad de la eterna noche. Justo como un parpadear.
Los parpados me pesaban y sentía que me algo me arrastraba lejos. Una mano me sacudió, evitando que cerrara los ojos por completo, pero finalmente las sacudidas no fueron suficiente y me fundí en la oscuridad.
Todo se oscureció, y la oscuridad me engullo, consumiéndome.
Haciéndome desaparecer.
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dios que bonita historia quiero seguirla xf
ResponderEliminarcuando publicas xf
ResponderEliminarSábados y Martes.
Eliminarvolviendo de mis vacaciones niña esto se ve muy bueno ya me pongo al dia felicidades
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